domingo, 1 de junio de 2008

Adolescencia a traves del tiempo

Hola estimados lectores, los pensadores han vuelto a la carga; esta vez para tratar un tema que nos incluye a todos por igual desde jóvenes a adultos... Por el lado de los jóvenes porque se vive asi ultimamente y por el lado de los adultos, los cuales se deben encargar de la juventud ya que pueden ser padres o hermanos y en ultimo caso amigos o conocidos...

Existen diferencias muy importantes entre lo que era y significaba la adolescencia en la época Moderna y lo que implica ser un adolescente en la época Posmoderna(pos=posterior): sus vidas, obligaciones y proyectos eran muy diferentes.
Durante la Modernidad, la adolescencia tal como la conocemos no existía, o existía por muy poco tiempo: las personas eran niños hasta cierta edad en que debían buscar a alguien para formar una familia, pasaban unos años de noviazgo en los que había reglas estrictas como que nunca podían estar solos, luego se casaban y debían independizarse y convertirse en adultos. No estaba bien visto que una persona llegue a los 30 viviendo con sus padres, y si una mujer no se casaba era considerada una “solterona” y no era plenamente una mujer.
En cambio, en la Posmodernidad hay adolescentes que lo son porque están en edad para serlo, y también existen personas que tienen demasiada o muy poca edad y sin embargo se comportan y se visten como si fueran adolescentes.
Los medios de comunicación, a través de las publicidades, transmiten una exigencia constante de ser y verse joven, su mensaje es “si sos joven, lindo y usás lo que está de moda, sos exitoso”. La adolescencia es la época perfecta en la que se tiene la independencia suficiente para salir a todos lados y sentirse un adulto, sin la responsabilidad que la adultez implica porque todavía te cuidan tus padres.
Por esta razón hay nenas que desde los 10 años se visten, se maquillan y actúan como si tuvieran 15, además lo ven en programas como “Patito Feo donde las más lindas y superficiales son las más exitosas. Así tienen esa presión desde chiquitas, y queman etapas: en una edad en la que todavía tendrían que estar jugando con muñecas o en la plaza, se están preocupando por usar la ropa de moda y que las haga ver más grandes.
Por el lado opuesto, cada vez hay más adultos que estando en edad de trabajar, casarse y formar su propia familia, siguen viviendo con sus padres; de esta forma, la adultez propiamente dicha comienza entre los 25 y los 30 años.
Así como las chicas de 10 años quieren ser adolescentes, también las mujeres de 40, 50 y más quieren serlo: se operan, se hacen tratamientos y se visten como si tuvieran 20 años. Hacen todo esto porque en la cultura posmoderna lo más importante en una persona es la imagen con la que la ven los demás, sin que importe lo que esa persona sea interiormente y a cualquier precio.
Los adolescentes verdaderos, que están realmente en esa edad, no son ajenos a esta cultura de la imagen, también son superficiales, están divididos en distintos grupos, según la ropa que usan y la música que escuchan; y aunque dentro de cada grupo dicen vestirse y peinarse distinto para diferenciarse del resto, son iguales entre sí: todos los chetos con pantalones chupín, todos los rollingas con flequillo recto, etc.
Como pasatiempo, varios van a bailar, pero como perdieron el valor de la dignidad y el amor para toda la vida les da lo mismo besar a cualquiera o tener relaciones sexuales con cualquiera, que probablemente nunca más vayan a ver.
Con respecto a la relación con los adultos, éstos, como son inseguros y quieren ser como ellos no les dan la contención y los límites que necesitan, los padres sólo quieren ser amigos de sus hijos y no cumplen su función: apoyar, guiar y ayudarlos a convertirse en adultos con valores y que puedan construir un futuro que valga la pena. Los adolescentes se hacen daño con adicciones porque quieren llamar la atención y pedirles límites. Hay una gran cantidad de embarazos adolescentes porque en el mundo de los adultos no les dejan lugar, en todos los trabajos piden gente con experiencia. Así un hijo se convierte en su único proyecto posible.
Como conclusión lo mejor sería que cada uno abandone esa pretensión de ser lo que no es, que vuelvan los valores y se deje de llenar ese vacío con consumismo, y que todos, siendo nosotros mismos y desde nuestros lugares, podamos colaborar en la construcción de un mundo mejor y más auténtico.

"Los pensadores siempre abiertos a críticas, siempre y cuando sean constructivas"

Nos vemos.


La realidad pasada, presente y futura siempre será realidad al fin...

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4 comentarios:

  1. Muy buen análisis. Ya había tocado algo parecido con "La cultura de lo efímero", pero éste está puntualizado perfectamente.
    Antes que mejorar, creo que va a tender a extender la franja de adolescencia. Será ya irreversible?

    Saludos y suerte!

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  2. Muy buen punto de vista. Esto es lo que la mayoría de los jóvenes y adultos necesitan analizar.

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